Nos gusto el verano. Todavía recuerdo como roze el cielo, besándote, con todo el aire moviendo mi pelo, tu pelo, y ni siquiera sentí frio. Pero, ahora ¿qué de malo tiene el invierno? No hay calor, por el contrario, hay frío, mucho frío. ¿Qué de malo tiene si estás ahí para cuando no hay abrigo abrazarme?Me conformo con uno de esos días de lluvia, bajo un techo que nos arrope,no hace falta conversación, tu puedes hacer lineas en mi espalda, de arriba a abajo, de izquierda a derecha, que yo mientrás tanto estaré tumbada en el sofa de tu cuerpo. Estando a tu lado, no me hace falta que nada sea perfecto. Al fin y al cabo, ¿para que quiero que algo sea perfecto cuando la perfección ya la marcas tú?
viernes, 20 de abril de 2012
Haz que el sueño dure para siempre.
Lo hace. Él mueve montañas. No hay nada imposible, nada que no este a su alcance.En nuestra historia de dos, tu y yo, mejor que nadie, sabemos que eso es verdad. En nuestro caso, no se queda en una simple frase dicha. Hacemos realidad lo escrito. Sino, mira hacia atras. Todo lo dicho, hecho está,todo lo que un día juramos dar. Para ser sincera, nunca apartamos la realidad de nuestro sueño. Un sueño. Sí. Hasta aquel entonces eso era, eso fue.Tú, eras tú. Yo, era yo. Y un veintiuno de agosto logró juntar todo, en un nosotros. Igualó un sentimiento de dos seres distintos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario